Una vez más, Villamayor de Campos cumplió con la tradición de la fiesta del Santo Ángel de la Guarda.
Los festejos se iniciaron el pasado 29 de febrero con la celebración de las vísperas. Para los más pequeños, este día es el más divertido. Los niños recogen las banderas en el Ayuntamiento para dirigirse junto a las autoridades a la parroquia de Santa María; detrás, el resto de los vecinos del municipio les siguen.
Luego, regresan a la plaza, donde tiene lugar el reparto de piñones. Tradicionalmente los niños llevan un calderito y las niñas una cestita; después, buscan una piedra con la que partir la semilla en el suelo de la plaza. Antiguamente, sólo se repartían a los niños pero ahora, con la disminución del número de habitantes también los mayores reciben sus piñones.
DULCES Y LIMONADA
Al día siguiente, se celebra la fiesta del Santo Ángel de la Guarda. Sin perder la ilusión del día anterior los niños vuelven a llevar las banderas y se dirigen a la parroquia para celebrar la misa. Después, vuelven a la plaza, donde el Ayuntamiento invita a todos a dulces y limonada.